5/22/2016

Chat supraterrenal

¿Sabes lo que pasa?, estoy haciendo todo lo posible por salir adelante, por pensar en otras cosas, por aceptar las sorpresas que me dieron hace unos meses. Estoy dejando fluir aquello que no entiendo. Estoy bajando un cambio. Pero se complica. A veces idealizo, a veces camino sin voluntad, a veces me enojo y me olvido.
Cuando veo algún movimiento suyo me paralizo o retrocedo. Aunque gracias a eso, luego más me concentro. No puedo seguir pretendiendo que los demás hagan lo que yo quiero. No puedo pedir muchas veces algo que no depende de mi.
Hace unos días volví a conectarme, en medio de un rezo casi paso del otro lado, sentí la gratitud y bendije cada cosa. A los días, entre la incertidumbre y la falta de ideas, me dormí en plenos créditos y desperté gritando de alegría. Algo se había concretado. En medio del avistaje de un posible futuro, puse pausa y luego play. No quería desconfigurarme. Una certeza es una certeza y toca cuidarla.
Sabes, no dudé en correr para agradecer. Quise volver a reconectar. Lo hice pero no fue igual. Estuve un buen rato, hablando y hablando, y entre miradas toqué sus ojos y regocijé. Agradecí y luego el extraño de pelo largo apareció. No lo tomé como gran señal pero sí algo positivo. ¿Puedes creer que algo me causa?. Es extraño... se comporta como egoísta y luego me demuestra lo contrario.
No sé. No quiero pensar demasiado. Espero me ayudes. Siempre es bonito volver a sentirte.

Enviado

5/17/2016

El arte de dividir

Dicen que el amor nace de uno, es algo que se contagia, es el único con el poder de cambiar pareceres. ¿Y qué hay en el amor?, ¿es un elemento único e indivisible o hay algo más?.
Para aquellos curiosos, pueden agarrar un bisturí y cortar el amor. Al penetrar esa capa rugosa, se llega al núcleo, "la compasión", el elixir, una materia de gran valor energético.
La compasión no siempre se ve cuando hay amor, porque no todos quieren llegar a lo indivisible. Ir por un bisturí no es el problema, lo que bloquea el proceso es el saber hacerlo; una tarea que pocos están preparado a efectuar.
Una vez estudiado y aprendido cómo hacerlo, abrir el amor es una tarea cotidiana, digamos, "de hogar".
Usted se preguntará cómo y dónde se aprende a hacer este maravilloso arte de dividir, y por suerte es muy fácil; pálpese el bolsillo de la camisa, sí, el izquierdo. Allí encontrará una libreta casi sin usar, pero si se fija bien, en la última página están los 3 pasos a realizar. Una vez hecho y vuelto a hacer, a la tercera todo sale bien. Siéntase cómodo, la libreta siempre estuvo allí pero usted no lo notó, no se sienta afligido, hasta ahora nadie lo supo.



5/15/2016

Realmente increíble

Si estoy a punto de olvidar, Youtube me recuerda las canciones que podría escuchar. Así se podría decir que no dejo que el tiempo se lleve todo aquello que conocí en este último año.
Unas cuantas canciones son las que conocí gracias ti. Podría hacer una playlist pero sería demasiado y no me dejaría avanzar.
Hace unos días cuando todavía había sol y una temperatura que incitaba a sacar los pantalones cortos, me bañe y fui por mi crema. La abrí y entre su aroma y los rayos de luz, me sentí en México. Retrocedí unos cuantos meses hasta llegar a uno de esos días en los que meditaba sobre lo poco que tenía que hacer para poder salir de mi habitación. Con toda la disponibilidad, me quedaba allí pensando si salir y a dónde ir para poder esquivar pensamientos.
No tengo que ir tan lejos para cambiar la culpabilidad de estos textos. Pongo play a una de esas pocas canciones que me gustó desde la primera vez que la escuché y recuerdo tu parte derecha, esa que me diste cuando cantabas una serie de canciones emos para gente "madura".
Sé que tengo algo más que comentar pero entre la tele encendida, el fuego del hogar, una mirada indirecta y mi sobreactuación para demostrar que sólo estoy relajada en la computadora, hace que olvide los puntos a tocar.
¿Que más puedo agregar?, sólo es un día más.

5/14/2016

Váyanse

¿Qué les pasa?, ¿acaso es la primavera que los pone tan caliente?. Están todos locos, y los que no parecen alejarse.
Me quejo de lo que hay, los apunto con el dedo, los critico como si ellos fueran los únicos causantes de compartir un fotograma de mi vida.
Volví a ganar peso e incomodidad. Mis dedos están estado crítico, cómo como si estuviera eternamente menstruando.
Váyanse todos y déjenme sola otra vez.

5/11/2016

Pensamiento del futuro

Tengo un pensamiento recurrente. No sé bien cómo salió, por qué salió hace unos días y mucho menos sé porque has vuelto.
Tuve un pensamiento recurrente, una imagen; nosotros, algo no vivido. Digamos que un recuerdo, una imagen de lo que mi mente planea.
Tuve y tengo.
Tengo un pensamiento, una sorpresa; tengo un abrazo bloqueado.
Tengo una imagen, una cinta de minutos.
Me veo sentada, esperando. Controlando el horario, deseando que salgas. Estoy ahí, sentada donde no hay asiento, en esos lugares que sabes muy bien soy capaz de esperar.
Te veo a lo lejos, me enloquezco, me controlo, te espero. Sé muy bien lo corta que es tu vista. Te espero, agacho la cabeza y la mirada. Cada tanto controlo tus pasos.
Te acercas y te detienes. Me miras. Te miro. Sonrío. Lloras.
Extiendo los brazos y corres esos 4 pasos como el mal jugador de balonpié que siempre creí y creo eres.
Me abrazas y nos quedamos. Nos quedamos como aquella vez después de dos semanas en cuarentena. Esta vez más. El tiempo separados fue mucho, pero la conexión nunca se perdió.