4/07/2016

Lo único que faltó

Lo único que faltó fue la “u”, sí la “u”, esa que letra que en inglés se pronuncia “you”, o sea que sólo faltaste tú. Quien aparece cuando mi mente fija un punto, quien aparece en los rezos, por las mañanas y las noches. U, el que reaparece.
You, la sonrisa, you la curva peligrosa, you la vuelta.
Lo único que faltó fué una letra, tú, lo único que me hace falta.

4/04/2016

Todo

Pregúntame si todo es como ayer, si un abrazo cura heridas.
Pregúntame si tengo edad para ser madre, si quiero alguien a quien educar.
Pregúntame si siento las estaciones, si el verano es verano o un frío invierno.
Pregúntame si cuando canto lo hago para salvarme o por diversión.
Pregúntame dónde estoy, si sigo donde me conociste o vivo alejada de todo aquello que demostré tener.
Pregúntame cuántos miembros he perdido, si tengo brazos nuevos o los viejos que has conocido.
Pregúntame cuánto he cambiado para saber quien no tienes por no quererte.
Pregúntame de qué vivo, cómo me muevo, quienes me ayudan a ser mejor persona.
Pregúntame en qué me equivoco, en qué cosas he caído para tratar de levantarme.
Pregúntame todo lo que nunca has sido capaz de preguntarte. Pregúntamelo todo.
Porque de todo se trata. Todo como aquello que di.

4/03/2016

La profesión que nace por dolor

Las mejores decisiones te parten el alma, te la deshacen para que vuelvas a encontrarla, para que vuelvas a recibirla.
No sé si en mi caso ha vuelto, de haberla perdido y haberme perdido hace que desconozca la verdad. Puede que mi alma ya esté nuevamente conmigo, como puede que esté merodeándome para volver a entrar.
Por momentos soy un zombie, camino sin sentimientos, por otros me apiado de los seres, de las situaciones, de las cosas.
Hace poco escuché decir que cuando uno pasa por cosas muy dolorosas y las supera, debe ser un mentor para quien la está pasando. Qué importa qué edad uno tenga, uno puede pasar por cosas que a uno lo dejan descentrado, todo puede matarnos y dejarnos en letargo. Hay cosas que nos quitan la vida, nos sacan la visión, los objetivos, la capacidad de vivir en este mundo como se debe, y si a eso le sumamos la falta de respiración, adiós, volver a empezar será el doble de difícil.
Me ha tocado dar servicio, ser mentora y brindar un hombro, pero ¿será porque soy novata en esta profesión?, porque me pasó que mientras daba soporte, unas lágrimas cayeron sintiendo el dolor ajeno en el reflejo de un recuerdo propio.