1/24/2016

Obligada a escribir

Hay días en que quiero escribir pero no lo deseo. Es algo automático que me niego a realizar, excepto por hoy, que decidí escribir con el sólo fin de explicar la situación.
Me encuentro con recuerdos, fugaces por momentos, prolongados por otro. Las salidas y las preocupaciones de "qué será de mi vida en dos meses" hace que me obligue a relajar y opte por vivir mucho más el momento. Me detengo en el presente. Si lo recuerdo, lo siento y lo dejo ir. Ya no me preocupo en pasarle mis mejores pensamientos, no quiero, es una dependencia importante. Por más que no esté físicamente, todo eso llega y ya no vale. No puedo gastar mis energías en algo que no trabaja, que no se mueve, que no lucha, que nada.
Pensé en equivocarme para esperar algo mejor. Pensé en divertirme, en ver lo que obtengo. Pensé miles de cosas. De hacer lo contrario para obtener lo deseado. Pensé y pensé. Ahí está el problema, pensar y pensar.
Volveré a dejarme llevar, me moveré con las caricias que da el viento; me haré una vez más.


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