9/19/2015

Yo y todos, o sea nosotros

A veces pienso tanto que intento leer lo que el otro tiene en la cabeza.
Me imagino de su lado, me pongo en sus zapatos. Luego recuerdo que hay cosas que todavía no están a mi alcance y vuelvo de mi lado.
¿De qué me sirve pensar como si fuera él?, lo hice varias veces y la historia se mantuvo igual. ¿Ahora cambiaría algo?, para nada. Mi paciencia se agotó, dí todo lo que tenía hasta ese momento.
Ahora recuerdo lo bien que se siente seguir con mis propias creencias, pensar que los buenos hábitos siguen porque eran los correctos.
Ahora recuerdo todo lo que merezco pedir. Amo reflexionar, amo creer, amo hablar con el mundo.
Todos somos uno. El cobarde también soy yo, pero si no lo tengo en mi vida es porque dentro de mi la cobardía es mínima. Somos un reflejo, en mayor o menor medida, pero somos todos.

No hay comentarios.: