9/30/2015

Soñar, hacer, sentir

Cada vez que sueño, veo lo mucho que maduré en unos meses y años.
Veo el contraste que hay entre mis tenis de colores y las ganas de cuidar aquello que mi mente alberga. Eso que hace medio año atrás rechazaba y no me atrevía a imaginar.
Cada vez que lloro por ese apoyo que anhelo, me doy cuenta la fuerza que albergo para volver a ver todo lo que tengo, esa fuerza interna que me regala todo aquello que sueño.
Cada vez que rompo y hablo con más dureza, siento el alivio que me da saber elegir las palabras justas. Justificarme con acciones nobles me da la bendición.
Cada vez que los sueño, doy todo lo que me gustaría recibir.

9/25/2015

Otra mañana de colección

Lo hermoso de estas mañanas es cuando despierto de un sueño en donde estas a mi lado, abro mis ojos y allí estas. Ambas realidades coinciden, ambos sentimientos viven en diferentes dimensiones.
He logrado lo que hace unos meses venía soñando, lo que hace unos días venía pidiendo. He logrado dar un paso más, focalizar mis pensamientos, desearte con más perseverancia y amarte con más dedicación.
Lo hermoso de esta mañana, sí, precisamente esta, es que conscientemente puedo abrazarte y olvidar el desayuno, el almuerzo y la cena. Lo hermoso de esta mañana, sí, precisamente esta, es que puedo mirarte con el alma para sentir que aquí y allí, dentro mio y dentro tuyo, sentimos lo mismo.

9/23/2015

Vacaciones en Tulum

Hoy nos pedimos el día en el trabajo. Nos levantamos tarde, desayunamos juntos y ahora estamos terminando las maletas.
Nos llevamos poca ropa porque allí hace mucho calor. En mi maleta he puesto dos shorts, un pantalón finito, tres remeras y dos vestidos. Unas 4 bragas, 3 sostenes y 2 bikinis. También llevo mi pequeña notebook, cuando nos tomamos noches para nosotros, termino en la cama con un té, a su lado y miles de palabras que vuelco en un blog. Son mis mejores momentos para escribir.
Entre trago y trago pienso durante el día, la cotidianidad siempre lleva una sorpresa que merece ser descrita. A su lado me es imposible mantener mis manos en el teclado. Mientras escribo acaricio su espalda. Es algo terapéutico y obligatorio, es más, me tomo la obligación de decir que es como un acto reflejo. Al acariciarlo acelero mis pensamientos, encuentro más palabras y me concentro mucho más.
Estos viajes de 3 días parecen de una semana. La tranquilidad que encontramos en estas playas nos dan el equilibrio perfecto para retomar con más fuerzas nuestra vida en la ciudad.
Por la noche cuando vamos a cenar siempre vamos a un lugar donde ambos podemos disfrutar de lo que nos gusta. Él algo con mariscos y cosillas del mar y yo algo más casual, una milanesa o plato de pasta. Al terminar, si dejamos espacio para el postre, buscamos la heladería más cercana a casa.
Pedimos un helado grande y lo dividimos. Por suerte para ello no tenemos gustos tan diferentes, siempre pedimos chocolate y limón, la mezcla perfecta para ir a la cama contentos y felices.

9/19/2015

Despertar en la cama

Los días empiezan bien porque su oreja está muy cerca de mi boca.
Besarlo en el cuello me obliga a pasar por su lóbulo y así seguir hasta su boca. Mirarlo a los ojos me obliga a despertarlo. Abrazarlo para que mantenga la calma y bajar para enloquecerlo.
Besarlo nuevamente me lleva a amarlo y eso me hace más intensa.
Recorrer su cuerpo me enamora, sabe lo que quiero a primera hora pero no emite sonidos.
Es sábado y ninguno trabaja, la mañana se hace larga, empezamos lo que en la noche terminamos. Es una cadena de sensaciones. Dormimos para reponernos y despertamos para desgastarnos.
Es sábado y nuestros cuerpos lo saben.

Yo y todos, o sea nosotros

A veces pienso tanto que intento leer lo que el otro tiene en la cabeza.
Me imagino de su lado, me pongo en sus zapatos. Luego recuerdo que hay cosas que todavía no están a mi alcance y vuelvo de mi lado.
¿De qué me sirve pensar como si fuera él?, lo hice varias veces y la historia se mantuvo igual. ¿Ahora cambiaría algo?, para nada. Mi paciencia se agotó, dí todo lo que tenía hasta ese momento.
Ahora recuerdo lo bien que se siente seguir con mis propias creencias, pensar que los buenos hábitos siguen porque eran los correctos.
Ahora recuerdo todo lo que merezco pedir. Amo reflexionar, amo creer, amo hablar con el mundo.
Todos somos uno. El cobarde también soy yo, pero si no lo tengo en mi vida es porque dentro de mi la cobardía es mínima. Somos un reflejo, en mayor o menor medida, pero somos todos.

Organizando el día

Me levanto con una alarma que es una canción tranquila. Me preparo el desayuno y chequeo mis cuentas en internet. Veo Evernote; tengo una lista de cosas por hacer en estos meses. Un viaje está agendado y tengo que llegar a la fecha con muchas ganas de disfrutar esos días contados.
¡Qué suerte la mía, qué vida tan aventurera llevo!. Viajar al exterior dos veces al año es mi alimento para el alma.
La gorda en Dubai, el chonle y mi familia en Argentina, ni hablar de los demás amigos que tengo desparramados por el globo. Gracias a Dios y al Universo por darme todo esto, estas cosas me llenan de alegría.
Cada vez que leo "viaje" recuerdo a toda esa gente que conocí por ahí, dando vueltas de un país a otro, esa gente que dan ganas de abrazar y recordar los buenos momentos vividos.

Mi día comienza como quiero, un té, unas tostadas con manteca y mermelada, un poco de Internet, el perro que desayuna conmigo y el gordo que duerme una hora más para luego ir a trabajar.
La casa es muy luminosa, en la habitación las grandes ventanas están tapadas por largas cortinas que me dan la oscuridad que tanto adoro para las tardes que merecen descansos. En el living está todo más despejado, me encanta trabajar y vivir el espacio con luces naturales.
Cuando el sol entra y toca el sillón, me cuelgo viendo cómo resalta entre los demás muebles. Es mi espacio favorito.
Por suerte con el gordo nos pusimos de acuerdo en la decoración. La casa tiene un estilo industrial y popero.
Los cuadros con posters ochentosos y noventosos nos recuerdan nuestras épocas de pocas responsabilidades. Los adornos son juguetes y cosas que trajimos de otros países.
En la cocina tenemos un rejunte de trastes. Amo comprar vasos con diseños originales y electrodomésticos que hacen que mis comidas queden más presentables.

Al terminar con el desayuno me cambio y me voy a la agencia. Por suerte muchas veces me quedo en casa y trabajo desde el living. Esos días son geniales, Ezio es mi compañero favorito. Me busca para que con una mano lo acaricie y con la otra trabaje. Es un poco incómodo pero lindo de todas formas.
Hoy por ejemplo trabajo desde casa, aprovecho y adelanto varios proyectos así por la tarde me dedico a organizar las cosas por hacer en el viaje.
Cada que vuelvo a mi país voy a un lugar nuevo. No solo por mi, sino por el gordo también. Es genial conocer punto del país, en cada uno hay miles de historias por escuchar, cosas pro probar.
Lo mejor de viajar es hacerlo en compañía o hacer muchas amistades para sentirte acompañada.
Cada que viajo llamo cada día por medio a casa, me preocupo mucho por Ezio, ese lechoncito se hace extrañar por cada mañana sin su saludo.
Hoy haré una lista de cosas por comer cuando llegue a Argentina. Cada ítem será un recuerdo, una historia.
La torta asada será en lo de la abuela, son las mejores. Las empanadas de mamá. El chori de la costanera. El chipá de panadería. La milanesa napolitana con fritas, de Los Gallegos. Los sanguches de miga, triples, negros y de crudo; también blancos y de jamón y queso. La chocotorta que me la haga Vero, ese lechón si que sabe de dulces. Pastas en La Tanita, creo que al gordo lo voy volver a enamorar ahí. Helado de El Polo o el otro negocio que no recuerdo el nombre. Ay ay ayyyyyyyyyyy, qué de cosas que tengo por comer.
Me río y me lo tomo seriamente. Hago listas para todo porque no quiero olvidarme de nada.
Tener los días contados significa tener que aprovechar al máximo cada minuto.
Increíble, vuelvo de este viaje y ya toca organizarme para el próximo. ¡Qué placer ocuparme de estas cosas!
Voy a llamar a mamá para recordarle que me espere con milanesas. Pero más tarde, ahora con la diferencia horaria es muy temprano allá.
Mejor me apuro y empiezo el día. Beso al gordo y a la ducha.
Esponja en mano, jabón natural, shampoo y crema enjuague Dove. Toallón, crema y perfume.
Ropa cómoda, zapatillas y mucha actitud.
Hoy la casa me abraza. Música despacito para no despertar a nadie y la mejor sonrisa para disfrutar más el día.
¡Buenos días Mara!.

9/07/2015

El hermoso ritual de llegar a casa

Cada día es una sorpresa. Llegar a casa y verte sentado en el sillón, esperándome con la comida hecha es lo que siempre soñé. Un hombre de la nueva era, trabajador y ama de casa.
Qué lindo es llegar a casa y que me esperes así, me llena de alegría verte en nuestra casa junto a Ezio. Todos nuestros esfuerzos dieron sus frutos, nuestro hogar vibra en sintonía con nosotros.
Disfruto desde lo más simple hasta lo más complejo.
Dejo mis llaves y voy a abrazarte, te beso y me preguntas cómo me fue en el trabajo. Te cuento lo interesante que fue el día, las campañas que me tocó pensar y las anécdotas con mis compañeros. Me recuesto en tu regazo para descansar unos minutos, me acaricias el pelo y me preguntas si la pizza la quiero con o sin jamón. Me río y la pido sin.
Me enorgullece ver cómo ahora algo preparas, las ganas que le pones y el trato que me das. ¿Quién no querría un hombre así?. Me enamoras todos los días.
Mis mañanas empiezan de la mejor forma, un beso y un abrazo me despiertan con una sonrisa.
¡Qué gordo lindo!, tus brazos me cuidan y hacen que sueñe cosas lindas. Contigo la vida tiene otro sabor.
Los días pasan rápido y nuestras obligaciones nos dan el espacio necesario para extrañarnos.
Hoy me contabas de los amigos que vienen el finde y de lo que tienes pensado para la cena. Me encanta traer gente a la casa. ¿Qué mejor cosa que disfrutar junto a los demás?. 
Lo genial de todo esto es que siempre tenemos una habitación extra preparada, después de la cena hablamos hasta la madrugada, los cansamos tanto que queremos se vayan descansados, les pedimos se queden y se vayan mañana después del desayuno.
Viene Ezio y se me sube, quiere los mimos que le faltaron en todo el día. Lo abrazo y se nos sienta al lado. El sillón todavía aguanta. Nos quedamos un rato descansando y luego comemos.
La pizza me parece genial, y si, tengo una mano perfecta para las masas... por suerte sabes cómo descongelarla y cuánto tiempo cocinarla, jaja. Te costó pero aquí estas, cocinándome como una vez me prometiste.
Estoy orgullosa de todo lo que logramos juntos, esta casa, el perro y toda la tranquilidad es producto de nuestra perseverancia.
Te amo, dale, vamos a comer que ya tengo hambre.

Por suerte me tengo

Me dan ganas de hablar, se sentarlo y charlar, pero ¿sobre qué?, si está todo dicho, ¿cuánto más debería repetir?. Ya basta, debo controlarme. Nada de lo que diga sería novedad. Conoce mis sentimientos, mis preferencias y mis necesidades, ¿qué más tengo por hablar?.
Es incómodo el momento, quiero hablarle, decirle cómo me siento, qué es lo que quiero... pero la pregunta es, ¿sirve?. Si hasta ahora dije todo y no pasó nada, ¿porqué ahora debería de pasar?, me encantaría tener una respuesta positiva, claro, y nace porque vivo con un rayo de esperanza, pero en este caso ya no tengo nada más que agregar.
Soy la que da sin esperar nada a cambio, la que entiende, la que propone, la que escucha, ¿hasta cuándo tenía que vivir en ese rol sin la posibilidad de evolucionar?. Quería y quiero progresar, recibir, que me entiendan, que me propongan, que me escuchen. No sólo las personas con problemas deben ser las mimadas, las que reciban atenciones.
¿Qué problema te causa que tenga una vida tan tranquila?, ¿acaso no te conviene calmar un poco la tuya?.
Quiero progresar, seguir a tu lado, mejorar como persona, pero tu egoísmo y miedos no hacen más que poner una barrera divisoria, una barrera que sin querer la construiste sobre mis pies, y yo sin decirte nada dejé que siga creciendo con la idea de que te dieras cuenta, la saques y me beses los pies parar curar las heridas.
Me siento sola y literalmente es así, hoy el día lo seguiré usando para llorar, desahogar las estúpidas penas que dejaste. En algún momento mejoraré y quién sabe dónde y cómo estaré. Soy una caja de sorpresas, amo mucho la vida como para dejarme estar por un miedoso que sólo mira el pasado.

Luc

¿A quién engaño utilizando palabras secas, sucias por tiempos que quiero corran a una velocidad jamás alcanzada?.
¿Por qué me engaño diciendo lo contrario a lo que pienso?, ¿qué le pasa a esa gente carente de sentido común?, ¿y a esa sin la valentía de correr tras quien se va?, ¿qué pasa a mi alrededor que todo parece desvanecerse?.
¿Dónde está el fruto de todo lo que trabajé?, ¿cuántos sueños más he de proponer para levantar el ánimo de quién lo necesita?, ¿Cuánto más has de soportar por los demás?, ¿cuánto más tenía que soportar para sobrevivir con unas sonrisas pasajeras?.
¿Dónde está la pureza de los sentimientos que siempre di?, ¿dónde estaba el equilibrio de compartir un puesto?, ¿dónde está la valentía para actuar en momentos difíciles?.
¿Cuánto más hemos de vivir para encontrar lo que necesitamos y así exaltar nuestras fortalezas?.

Somos tan diferentes e iguales en ciertas cosas que creamos algo exótico, algo positivo, algo por lo que los demás estarían orgullosos de nosotros.
De verdad, somos los protagonistas justos para una obra digna de ser contada.
Me veo y te veo, veo a los dos con el amor y orgullo que me da esa persona que pocas veces tuvo el abrazo y las palabras justas para hacerme sentir mejor. De alguna forma veo el orgullo y la fuerza de aquel que superó momentos horribles, meses de angustia y con ganas de suicidio.
En ti veo la persona más fuerte pero cautiva en estúpidos miedos. En ti veo la fortaleza que quiero a mi lado. ¿Cómo hacértelo entender? ¿cómo decirte que es ahora el momento justo?, ¿cómo decirte que imaginé lo que nunca había imaginado?.
¿Entendiste el dolor que me causaba toda la situación?, ¿entiendes a lo que llego para dejar de sufrir en silencio?, un "no" no siempre es lo mejor pero es lo necesario para hacer un llamado de auxilio.
Un "no" son muchas cosas. Un "no" es el momento de cambiar, de pedir o de dejar para siempre.
Mi "no" es decir basta al trato a medias, es gritar que merezco otra cosa, algo mejor.
¿Qué más he de hacer para mostrar lo hermoso de una vida tranquila, a gusto por nuestras decisiones?, porque la tengo, este es un momento de mierda y pasajero, no cargo culpas, cargo esperanzas, ganas de progresar, cargo el amor que anteriormente no supieron apreciar.
Tengo tanto por dar que un pequeño espacio no me sirve, tengo miles de cosas por demostrar. Soy de acciones y palabras, estas últimas con dificultad de decirlas a los ojos.
Tengo mucho más por dar, también tengo la valentía de pedir lo que creo acorde a mi, porque por sobre todo tengo amor propio.

Un no y un si

No teníamos ni un año juntos y las cosas que me tocó borrar eran bastantes...
Fotos, mensajes, fotos, mensajes.
No sé qué tan bien hago con todo esto, el dolor es muy grande. Pienso en mi y también en él... ¿en qué fallamos?, ¿en qué fallé?.
¿Qué es este dolor que siento?, ¿acaso lo merezco?, ¿qué tan mal estoy enfocando las cosas para vivir este calvario?, ¿por qué mis palabras no sirvieron?, ¿y mis acciones?.
Siento no tener porqué luchar, di todo, intenté hasta lo impensable, soporté hasta donde pude, luego el dolor y la necesidad de cosas nuevas sucumbieron en una decisión final.
Ahora quedo en la espera, ¿qué tan conformista o luchadora puede ser la otra parte?. De este lado canalizaré buenos pensamientos y decidiré qué hacer, qué pedir.
Es increíble cómo ciertas coincidencias te hacen pensar más de lo normal. El día en que decía basta, un invitación a dejar el país me llegaba por correo. ¿Será que de tantas veces dije de viajar por ocio, ahora me toca hacerlo por trabajo?, creo que si y eso me agrada. Un rayo de luz entre tanta penumbra tenía que haber, al cabo que yo todo lo creo.
¡Vamos!, todo viaje es gratificante, lo mires por donde lo mires.

Te vi

Llegué a pensarte.
Llegué a imaginar una situación, entretenernos y reírnos.
Llegué a imaginarme dándote consejos. Decirte lo hermoso que te queda el vestido, lo linda que eres a su lado.
Llegué a verme en ti, a querer ayudarte, a hacerte sentir más importante.
Llegué a soñarte; te pintaba las uñas del color que querías y nos reíamos de lo cortas que eran.
Llegué a imaginar que calmaba tus enojos y te hacía dormir rascándote la espalda.
Te imaginé y me sentí más mujer. Crecí a la velocidad de la luz.
Me reinventé. Me superé.

Llegó

Tenías que haberlo imaginado el día en que compré dos almohadas, el día que cociné con horas de anticipación, las veces que rogué que lloraras a mi lado, las veces que escondía algo en tu mochila, las veces que me quedé callada al mirarte.
Tenías que haber imaginado lo pronto que estaba por llegar el amor, los abrazos, los besos y las palabras por cantidades inimaginables. Tenías que haber recordado las ganas y las esperanzas que conlleva enamorarse. Los años que uno pierde y la atención que se logra aceptando el sentimiento.
Tendrías que aceptar todo.
Tengo que controlar la entrada y salida de acciones.

9/06/2015

Toca hacer

Toca volver a empezar, toca volver a planear, volver a pedir y volver a agradecer.
Toca analizar las palabras nuevas y proponer otras.
Toca hacer listas de deseos, toca volver a soñar en grande.
Toca volver a ver las señales. Salir y sentir, buscar nuevas experiencias que me alimenten, que hagan que el tiempo corra para que se lleve el dolor que alguien dejó.
Toca pensar en mi otra vez, de otra forma, más profunda, más allá.
Toca disfrutar lo que tengo, la libertad de mis pocas obligaciones, toca disfrutar un país todavía nuevo.
Toca pedir alguien de mi altura, seguro y con ganas de mirar hacia adelante.
Toca pedir, rezar, toca fantasear.
Toca poner objetivos, trabajarlos.
Tocan más cosas que ayer, toca volver a reír, olvidar el llanto que tan presente se hizo en los últimos meses. Toca abrazar el dolor, agradecer y saludarlo para que no vuelva.
Toca mirar hacia adelante, como lo hice el viernes 4 al irme, toca salir con la frente en alto, toca dejar atrás todo aquello que haga mal, dejar todo aquel que no tenga coherencia entre sus palabras y sus actos.
Toca recordar que el amor es dar y recibir y también toca preguntar qué es el amor. Toca pedir consejos, toca tantas cosas que me pierdo.
Toca relajar para reflexionar, toca dejar que la gente me ayude, toca estar atenta ante nuevas propuestas, porque las hay y hay que saber elegir, con el corazón y con la cabeza.

Afásica en temáticas

Dicen "si te ama volverá y luchará para tenerte".
Dicen que la que no tenía lugar era yo.
Digo que la que no tenía lugar era yo.
Digo que no tengo que volver pero tampoco cerrar toda compuerta. Soy lo suficientemente fuerte para volver a decir que "no" a quien lo merezca.

Digo tantas pero tantas cosas con sentido que ya me cansé de hablar. Sin dudas, "el sueño de la razón produce monstruos". No me gustaba ni me gusta vivir de la razón, del tener siempre la clave, la palabra justa. Amo la imperfección, ese desequilibrio que te hace buscar algo que compense.
Amo que me corrijan, amo que me llamen la atención porque es ahí cuando más humana me siento.

Sigo afásica. No sólo con palabras, sino con temáticas...
Me pregunto ¿hasta cuándo tengo que sentirme mal?, ¿qué tengo que hacer para disfrutar lo correcto?, ¿cuánta gente más tiene que pasar a mi lado para desgastarme hasta caer?, ¿cuántas veces me tocará levantarme?, ¿y levantar?.
¿Cuántos somos los que volvemos para luchar hasta morir?, ¿cuántos y quiénes somos los que de verdad ponemos alma y corazón?. El mundo no está mal, somos nosotros que estamos mal, cada vez que nos toca un imbécil, nos tira y no nos da la mano, lloramos y sólo nos lamentamos. La idea es responder de otra forma.
El mundo va bien, va en sintonía, da lo mejor de sí.
El mundo está bien, soy yo la que no lo estaba o no lo estoy, pero soy yo la que va a cambiar, la que hará de su presente un lugar mejor, un inicio para otro largo viaje; porque lo merezco.

Pensamientos a papel

Ni pensando lo más estúpido me sirve para sentirme mejor.
Quiero un abrazo reconfortante, de esos que curan, que cuidan, que motivan.
No sigo una línea, no puedo focalizarme en nada. Me volví afásica, intento comunicarme pero tengo grandes problemas, no puedo plasmar todo lo que pienso, me cuesta.
Qué raro escribir así, lo bueno es que todavía sirve.

Es mi hora

Ya era hora de liberarme, de volver a hacer lo que siempre pregoné, de sentirme querida otra vez.
Ya era hora de dejar las drogas, de conformarme con un buen momento entre tantos malos.
Ya era hora de volver a soñar en grande, de pedir todo lo que merezco, porque ya había pasado hace rato el "necesito".
Ya era hora, ya es hora. Soy quien quiero ser, tengo casi todo lo que quiero tener.
Ya es hora de retomar y volver a ser con más fuerza quien en realidad soy.
Toca reorganizar, agradecer y pedir otra vez, hacer de este proceso una acción casi cotidiana.
Toca pensar, agradecer y olvidar, toca enfocar, toca pedir alguien a mi altura para seguir el camino.
Quiero sonreír, caminar y saltar, quiero volver a tener energías de sobra. Quiero compartir, motivar y me motiven.
Quiero tanto y lo merezco que por eso agradeceré.
Es hora de todo, de despertar más que nada.