7/21/2015

Más metro

Apurados nos dimos la mano y saltamos al vagón, esperar otro tren era desaprovechar el tiempo.
Cerradas las puertas lo empuje hacia mi, esta vez no podía desaprovecharlo, había juntado muchas ganas y no podía ocultarlo. El día anterior me había asustado, mitad táctica mitad realidad, mi corazón no pudo con tanta presión, no pude dejar que la razón sucumbiese ante su gran dolor.
Viajamos siendo uno. Con mi cabeza sobre su hombro reviví su perfume que tan bien me sienta, y que cuando después de nadar en un mar de besos, lo impregna en las sábanas que me acompañan la noche en que me deja.



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