6/28/2015

#LaRutinaDeViajar

El metro ya no es igual, dejaste tu aroma en el. Ahora me toca vivir sabiendo que viajas todos los días conmigo, abrazándome y protegiéndome de aquellos que empujan para entrar y llegar en horario.
No es por querer magullar pero nos conocimos en lo cotidiano, en lo que nunca nos dejará libres, en el elemento más importante de la ciudad.
Cualquier estación será quien nos recuerde las tardes sin horarios, cualquier tren será el encargado de mostrarnos lo lindo y lo feo de la ciudad. Cada vendedor nos hará reír cuando recordemos las de cosas que se venden, la cantidad de palabras que se escuchan pero las pocas que se recuerdan en un ambiente tan colmado como este.
Lo que antes nos parecía una molestia soportable y hasta en cierto punto recomendable, ahora es detestable. Quedarse atrapado entre estación y estación era congelar el tiempo, era abrazarte un poco más, verte más allá. Ahora es insoportable, esa sensación de claustrofobia que me deja sin aire y sin ganas es mortificante.
Cuando los viajes terminan los recuerdos perduran. La cosa no queda bajo tierra, allá arriba cuando veo la luz veo un reencuentro; un te espero.

6/19/2015

Con las ganas de un futuro a la vuelta de casa

Me voy a quedar con las ganas de:

  • dormir contigo
  • de saber qué es lo que quieres
  • de cuidarte
  • de entretenerte
  • de mimarte
  • de hacerte reír
  • de vivir
  • de viajar
  • de soñar
  • de idear
  • de proponer
  • de volar
Me voy a calmar pensando en que:
  • me buscarás porque no te das por vencido
  • porque eliminarás todo lo que te haga mal
  • porque lucharás por lo que quieras
  • porque lo nuestro no termina de un día para otro
  • porque soñar es lo primero que hago
  • porque confío en mis sueños
  • porque persevero

6/14/2015

"La utopía de"

Me puedo casar y ser “la señora de”, puedo tener un hijo y ser “la madre de”, puedo comprometerme y ser “la novia de”, puedo ser varias cosas pero nunca pensé en poder ser “la utopía de”.
Podré luchar contra irregularidades que me dejan pensando si de verdad estoy bien conmigo mismo, si de verdad soy libre como creo ser; pero sí, creo que ser una persona libre, estable y contenta. Uno o dos detalles que demuestren lo contrario es aceptable ya que no hay 100%.
Por un lado, ser “la utopía de” refuerza mi propia fe, me recuerda que lo hice bien y lo sigo haciendo bien, que en cierto modo soy un ejemplo, mis pasos son humanos en su más ligera expresión.
Por otro lado, ser “la utopía de” me hace ser todo, ser madre, esposa, hermana, amiga, novia. Incomoda un poco, por algo los roles tienen su nombre, porque tienen diferentes finalidades.
Ser “la utopía de” también es destacable, es recibir un ascenso, un reconocimiento a la vida, a la esperanza. Es ser embajadora de mi propio amor, tu otra mitad, es reconocerme como nueva persona y mejor.
Hoy eso es lo que me toca ser y aceptarlo es ser persona, es ayudar a quien lo necesita.
Aceptarlo es saber que esto es momentáneo, porque la utopía es un pensamiento volátil, un sueño al que recurrimos para pensar que las cosas pueden ser mejor.

6/12/2015

En menos de un minuto

Hace más de una hora que siento cómo el pecho se va encogiendo, el aire se contamina y la vista disminuye.
Hace más de una hora siento cómo envejecí. Siento cómo estoy muriendo y sin nadie a mi lado, sin nada que me ayude a sobrevivir, sola en el lugar que deseé.
Cada vez que cierro mis ojos, miles de imágenes pasan por cada milésima de segundo.
Los pensamientos se agudizan; pido perdón por mis errores y digo lo que nunca pude decir.
Cada vez que cierro mis ojos pierdo más de mi.
¿Cuánto me queda?, es el momento para hacer algo que siempre quise, pero no encuentro nada, no sé qué pedir.
Es la muerte más tranquila que pude haber imaginado.
Sólo voy a pedir lo que no es terrenal, voy a pedir que me reciba un paraíso de nubes y una luz blanca que me abrace y me queme hasta desaparecer de todos los mundos

6/07/2015

Sentimientos de ahora

Dicen que las cosas buenas siempre cuestan más, y asi es, asi lo creo.
Siendo agradecida y contando mis azañas hasta el momento, entendí que mis mejores logros costaron años y años.
Las cosas por las que estoy orgullosa son aquellas que me costaron muchos esfuerzos. Si bien algunas costaban dinero del que carecía, todas requerían sentimientos para poder obtenerlas; eso fue lo que me costó aprender; el manejo de los sentimientos.
Estar en equilibrio y trabajar las fantasias lleva tiempo y preparación, uno quiere las cosas ya, ahora. Cuesta esperar, a veces duele tanto que terminamos por cambiar de rumbo y buscamos otras metas; eso no hay que hacer, no hay que soltar las esperanzas.
Las cosas buenas cuestan más, sí, pero pueden costar menos si aprendemos a estar bien con nosotros mismos; es la única manera de atraer los éxitos.
Cuando aprendí que todo evolucionaba al sentirme en paz y satisfecha en el lugar donde me encontraba, me daban ganas de empezar algo nuevo, retomar planes y proponerme objetivos.
Dicen que no importa donde uno está, todo depende de uno, pero ahí difiero un poco.
Si bien es verdad que cuando uno está bien su entorno embellece, también es verdad que los lugares tienen sus personas y sus tradiciones. Los espacios cambian dependiendo de quién los habita.
Uno puedo llegar con la mejor onda pero si los demás transmiten una que no se me acopla, las cosas no funcionan.
Es un juego de realidades, un sueño que tienes mientras sigues con los ojos abiertos; pensamientos constructores.