2/13/2014

Preguntas y respuestas 1, retractores 1

Era necesaria una pregunta para emprender un debate explícito. Porque como todos sabemos, las preguntas pueden ser unos buenos índices para tantear un tema o problema, y mejor aún, conocer una verdad.
A veces te ponen nervioso, te dejan sin habla, pero son ellas quienes dan pié a las respuestas.
Entre tantas, me pregunto si seguiría indagándote. Una y mil veces diría que si.
Con las preguntas llenaría vacíos y vaciaría agujeros. Con las preguntas me sacaría las ganas.
Pregúntame qué pienso y sabrás quien soy.
Mírame y me preguntarás qué quiero.
Mírame y me preguntarás quién soy.
Doble filo.

Hay una categoría fantasmagórica, justamente esa es la que todo el mundo usa. Hipotéticas preguntas. Preguntas nunca hechas. Respuestas imaginadas.
A esta categoría pertenecen muchos cobardes. Detractores de charlas.
Comprobado está, todos pasamos por este sendero, pero muchos, pasan y levanta una casa. Se queda a vivir por un tiempo y cuando creen necesario, se van.

Entre otras palabras (y preguntas).
Me alegra no parar de preguntar. Cada día me sorprendo de las miles de respuestas hacia una misma pregunta.
Me alegra preguntarte qué quieres.
Y a ti, me gusta preguntarte qué haces.
Porque ambos son diferentes y sus respuestas mucho más.
No se que más amo, si sus preguntas, mis preguntas o sus respuestas.
Doble filo.

A veces hay que cortarse y usar la urgencia, ahí, las preguntas desaparecen.

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