9/28/2014

Político

Empezaré contándote lo que puedo ser capaz de pensar. No se si es pensamiento lateral. Creo que va un poco más allá, pensamiento visionario lo llamaría.
Leyéndolo así te preguntarás por qué hasta ahora no lo usé para fundar la empresa que me mantendría de por vida. No lo se, es algo que no tengo control en su totalidad.
Pocas veces cuando encuentro una atracción en el aire, siento que puedo ver más allá. Suponer para algunos, idealizar para otros, corroborar para mi.
Cuando me pasa, viajo por milésimas de segundos. Te veo en un futuro, analizo tus movimientos, palabras, acciones. Me veo. Analizo y retrocedo.
Cuando vuelvo replanteo. Detengo el tiempo por un día. Unos minutos no me bastan, pero un día sí.
En el reflexiono, veo las posibilidades de que una planta florezca. Si lo hace, el futuro sigue siendo humano.
A veces cuando me voy para corroborar, me tardo. Ha pasado que de tanta demora, perdí. Otras aprendí para largar todo a tiempo, otras me sorprendieron. En esta volví a tiempo, corroboré y sorpresivamente desapareciste.
No tengo la capacidad de ver a través de ojos ajenos, por eso me sorprendí.
Doy fe que en un mañana las enseñanzas serían mutuas. Las sonrisas compartidas, las lecciones abordadas y los miedos superados.
Con o sin esta capacidad especial, sigo siendo humana, por eso confundo y me equivoco.
En este caso creí en el futuro pero olvidé controlar el presente. Se me escurrió. De tenerlo en mis manos paso a mis pies para seguir mis pasos hacia atrás.
Ahora lo veo, está retrocediendo, hasta el inicio. Hasta dejar de conocernos, hasta encontrar a otra persona que lo haga sentir más normal, simple, para que los esfuerzos y el avance sean sólo suyos. Donde su virilidad sea directora.
Así se va el presente. Lástima, porque en el futuro sus discursos así no eran; había equilibrio.
Político, descansa y reflexiona. Yo no soy fatalista, soy realista. Soy una oportunidad para volver a crecer. Los pasos son hacia adelante, para atrás se muere.
Te doy ventaja. Si me dejas estar atrás, prometo sostenerte ni bien te caigas. No hace falta que finjas. Amas ser mujer y lo acepto.

9/21/2014

Polvo en el aire

Quisiera hablar de Italia como la valija que dejé en casa de amigos. La ropa que me quedó por transportar, los libros por leer y las fotos por enmarcar.
Prefiero hablar de Italia como la escuela en donde me eduqué. Las maestras con quien reflexioné y las prácticas que trabajé.

- De América un apartado, un especial. Un asterisco a desarrollar, un capitulo a terminar -

Cuando pisé América por segunda vez, me vi crecida. El antes y el después de un exilio por elección, por devoción. Evolucionada y fusionada con la historia que siempre obvié.

Al volver, pisar y levantar polvo fue lo que más me impresionó. Puedo dedicarle horas y horas al recuerdo de las formas que se alzaron. El aire y la tierra en el éter me redibujaron como persona.
De aquel entonces hasta ahora soy quien calla las falencias en tierras de desarraigos, una eterna viajera y dedicada aprendiz.
Que ahora viva de los excesos ajenos, lo que sobra, es novedad. Con eso más lo mio, sobrevivo. Así me siento, cómoda. Con un poco de olor a tierra mojada, maíz, pobreza de antaño y sabiduría compartida.

8/05/2014

En el tercer piso del MAC de Bogotá


En aquellos días las cotidianidades de la ciudad me parecían una maravilla. Las calles vibraban armonía. Las paredes con más de doscientos años me cuidaban y me recomendaban el camino a elegir.
Nadie sabía que a las afueras la guerrilla circundaba la capital. Todo se vestía de fiesta, como la que nos esperaba en diciembre.
En navidad estaría en Cali, compartiendo una mesa en familia, llena de deseos, bendiciones y sonrisas. Año nuevo, otra cosa. Me había prometido una aventura. Como si girara el globo terráqueo y puntara con mi dedo sobre un lugar, próximo destino. Pero no, la idea de aventura era allí. Bogotá iba a ser el inicio de un nuevo año, la sede de una historia con potencial Nobel.

Hacía poco que había llegado, en esos días las atracciones turísticas me habían hurtado los pensamientos. Además, conmigo estaba un amigo que no paraba de contarme los secretos de su país.
Hablaba muy bien de Bogotá, y eso que él era de Cali. Era un nacionalista de corazón. Amaba las verdades y las oportunidades.
Ese día quisimos ver sentimientos; no éramos sinestésicos ni intentábamos serlo. Queríamos admirar las luchas en las obra. Y así fue que nos fuimos al Museo de Arte Comtemporáneo de Bogotá.
Era un pequeño fuerte preparado con muchas luces para ser visto por las noches, y tan blanco que parecía una nube más.

Entramos y después de dar unos cinco pasos lo vi. No se con quien estaba, ni lo que estaba haciendo. Bueno, seguramente estaba admirando lo que tenía delante suyo; pero yo no entendía nada.
Fue uno de esos momentos en los que pierdes la cabeza, literalmente. De repente mis ojos lo centraron y su alrededor quedó fuera de foco.
No dudé en acercarme y sin analizar dos veces mis palabras, lo saludé como si ya nos hubiéramos visto.
-¡Hey, ¿qué hacés?, qué loco encontrarte por aca!.
Sin dudas la loca era yo. Él era de allí. Pero no pude decir otra cosa. Casi no habló, lo agarré por sorpresa. Se sorprendió de tal forma que sentí que lo intimidé.
Lo abracé y le dije que luego nos veíamos, creyendo nuevamente que en algún momento me podría contactar.
Mi amigo me miró y me dijo:
-¿Quién es?
-Yo: Es un amigo, que loco encontrarlo por aca... no me lo esperaba.
-OK, bueno... vamos por aquí que todavía quedan dos pisos por ver.
Seguí el recorrido. No se si el lugar tenía alguna relación con los caracoles, pero sentía que circulaba por pasillos que me llevaban hacia lo alto.
La sorpresa del regalo me había dejado pensamientos, era demasiado bonito y su timidez me había enamorado. Era la obra que nadie había adquirido, la más hermosa. Era la obra de aquel artista joven que no mezcla ideales. Una obra hecha puramente de sentimientos.

Entre cuadros, esculturas y videos, llegué a la cúspide. Dejé las escaleras y pisé el tercer piso con el pié derecho. Fue involuntario, no lo hice cual jugador con cábala.
Y allí estaba nuevamente... por unos minutos me enloquecieron los pensamientos, tanto que decidí cortar con ellos.
Me le acerqué, lo llamé por su nombre, se dio vuelta, y con ambas manos atrapé su cara y lo besé.
No le di tiempo a que me rechazara. Lo hice sin dudarlo. Era lo más bello que había en todo ese recinto
La gente nos vio. Muchos se sorprendieron y nos regalaron sonrisas, otros, comentarios envidiosos.
Fuimos El Beso de Rodín y la performance que el museo carecía.
Concretamos y sentí que aceptó las palabras que hasta ese momento, había callado para algún día decirlas de la única forma que pudiera entender, un beso.

6/29/2014

Último pedido

Podría pedir la muerte, pero la vida todavía me enamora.
Pido la lejanía. El dolor que supuestamente te produce no tenerme.
Pido los kilómetros. Una distancia importante que me aleje de las injusticias, de las diferencias; del machismo que nadie se saca de encima.
Pido diferencia horaria. Pido dormir cuando tu trabajas.
Pido estabilidad, para no volver a pisar tu techo.
Pido fe, para seguir de pié y no caer en la enfermedad que él trae consigo.
Pido irme para jamás volver.
Pido la independencia total. La madurez y la suerte necesaria para aplicar todos mis planes.
Pido alejarme de la hipocresía que me hizo crecer. Pido retirarme del juego.

Ya no pido reconocimiento, no pido ayuda, no pido piedad.
Ya no pido llevar tu apellido, ni pido llevar tu nombre.

Pido llevar mi alma y una mochila.
Pido que la suerte juegue a mi favor.
Pido la fe de los otros.
Pido no volver a verte. A ti, a ti y a ti.
Pido que mi corazón te mate, sin importarme dónde pueda llegar a caer una vez que mi cuerpo deje esta tierra.
Pido que nadie me recuerde tu invalidez total hacia la vida.
Pido volar.
Pido tener una nueva vida.
Volver a empezar. Porque lo merezco. Porque no dejo de amarme.
La muerte es necesaria, las guerras también.
Pido la muerte de sentimientos y la lejanía para que no vengas a verme.

Ya no pido que cambies. Pido irme.
Aquí la lucha no se toma en cuenta. Aquí el amor no existe, son puras mentiras.

6/26/2014

Desaparecido

Demostraba olvidarme y demostraba desinterés por conocer a otras.
¡Las veces que intenté despertarlo para mostrarle mis maravillas!, no se dan una idea.
En un inicio se había entregado. Sí, pero era solo nuestro comienzo como libertarios.
En aquel entonces él había empezado. Estaba totalmente liberado de todo mal. Ya estaba sin peso alguno. Sentía cada detalle del día.
En tanto a mi, todavía estaba en veremos. No podía despegarme del problema que luego me llevo a la fortaleza.
Como él, lo superé. Entramos en el auge de la libertad y nos olvidamos.
Cuando soñaba alto lo buscaba. Quería compartir algunas incoherencias hechas solo para nosotros. Pero equivocada estaba. ¿Quién me hizo pensar que todos queremos cosas difíciles?.
Gracias a tu desinterés aprendí a separar. A dejar. Aprendí a dejarte hablar, a decir mentiras. A dejarte ser.

4/13/2014

Siesta

Escuchame atentamente:

No es casualidad que intente decirte las cosas que vengo pensando hace un tiempo. Mis sueños recurrentes, mis ideas, mis proyectos y mis imaginaciones contigo.
Me doy cuenta cómo las cosas cambian, cómo cambio. La paciencia que creí perder en grandes cantidades, todavía queda, al menos para contigo.
Sí, es verdad que no paro de pensar que el no buscarme es táctica pura. Que prefieres olvidarme a vivir atado a una suposición que espera un veredicto. O que te interesa otra que regala lo fácil, el relleno de un cuerpo modelo.
Es que cuando te veo arrodillado, jurando amor eterno, pidiendo clemencia y cuidando tu único sostén, veo la esperanza. Bajo el techo de una iglesia de antaño recargas tus sueños. Me duele inventar, esquivar, soltar. Es que te tengo, de alguna manera dejaste que me uniera. Compartimos lo amarillo de nuestras banderas, el dolor de un otro y el sueño del futuro que llegará en 48hs.
Sabemos muy bien que esperamos. Pero a diferencia tuya, yo, hace rato que te busco.

Paso mucho tiempo pensando y analizando la palabra dolor, no la quiero incorporar. Tengo miedo de adoptarla. No quiero que la leas de mis labios. Quiero que la sientas, quiero que la sientas durante mi estado REM. Cuando entre en ese proceso de unificación, cuando recicle frustraciones. Quiero que me escuches en ese preciso instante. Por eso es que te invito a dormir. Para que lo hagas sin mis explicaciones. Para que lo sientas.

3/30/2014

Oscura inteligencia.



De la insanidad estaba lejos. Tanto que lo podía oler a kilómetros de distancia. Era un actor, lo hacía para ahuyentar malos espíritus. En lo profundo de su mente se encontraban todas las historias que aquellos indígenas le habían transmitido. 
No estaba loco. Era demasiado inteligente para ser uno más. 

3/09/2014

Cultura en veremos.

Mi cultura es nueva, sin historia.
Todavía se está construyendo, no tiene base ni pilares; se está construyendo.
Mi cultura es linda, porque todavía no tiene fachada.
Es interesante, porque se habla de un futuro.

Mi cultura inspira,
porque se boceta en el cielo.

Mi cultura se basa en el amor,
en el trabajo de nuestros antepasados.
En el sueño de inmigrantes que le dieron forma a este presente.

Mi cultura no tiene muerte,
es una vida constante, 
llena de palos y piedras.
Un juego de nunca acabar.

En mi cultura la vida es interminable,
quien habla de muerte, habla de dolor.
Quien deja la vida, deja la razón.

Mi cultura no es rica,
a mi cultura la alimento.
Ella es huérfana y está en "veremos".

Mi cultura es una niña,
de delicada piel y enormes ojos.
Ella es un papel, una escena antigua.
Ella es la mujer del siglo XX,
callada y sumisa.

3/05/2014

Federales

Fuimos la mejor pareja del año. Los más recordados.
Yo era la argentina, la que hablada todo shh shhh.
Él era uno más de su ciudad. Uno más, pero para mi el más bonito.

Su traje, su maletín, sus zapatos bien lustrados. Su ilustre café mañanero.
Su barba bien afeitada.
Eramos la pareja más linda.
Yo tan juvenil, él tan señor.
Dedicábamos nuestras salidas a las risas y a los jugos frutales de la calle. Eran nuestra perdición.

Como yo salía antes, pasaba a buscarlo por su trabajo.
A eso de las 17hs, me quedaba en la vereda de en frente esperándolo.
Muchas veces me tocaba esperarlo un poco más. Veía salir a todos menos a él.
Una vez afuera, me decía siempre lo mismo: "discúlpa es que me dieron un trabajo a último momento, lo quería terminar hoy y no dejarlo para mañana".
Estaba enamorado de su trabajo. Sus ojos me decían lo mismo, pero también me pedían perdón.
No podía enojarme por eso; su mirada no me lo permitía.

Caminábamos por la ciudad y después de una media hora, hora entera, volvíamos a casa.
Era una rutina hermosa.
Ambos estábamos contentos. Teníamos lo que queríamos.
¿Qué más podíamos pedir?
El Distrito era nuestro.

2/25/2014

Vendedor nato

Estaba creída que lo hacía bien, pero no. De algo se dio cuenta.
Entre las curriculas que me llegaban, las veía y las ponía en el cajón. Mi trabajo era analizarlas, ver si servían para algún puesto.
Muchas veces entró a mi oficina preguntándome si todo iba bien, si necesitaba ayuda. Siempre lo note servicial, agradable, atento.
De todas aquellas veces que golpeó antes de entrar, hizo un movimiento diferente. No era cualquiera. Era demasiado particular; traía detalles.
Una vez, entro con una flor en su camisa, otra con un collar de madera, otra con una gorra, otra vestido de entre casa. Pero una vez, entro y me dijo que me vendía un universo en frasco, a solo 1 Dólar.
Le había tomado mucho cariño, las veces que me interrumpía me sacaba una sonrisa, por eso, decidí comprarle.
Al tenerlo en mis manos, lo deje en mi escritorio. Allí estaba. La interrupción alterada, formato frasco de vidrio.
Al día siguiente quise agradecerle semejante objeto. Mirarlo me hacía ir más allá del trabajo, de la oficina, de la ciudad.
A la hora de costumbre no pasó, tenía algo que hacer, eso me habían dicho. Lo espere unas horas más pero no pasó.
Al día siguiente, retrase mi trabajo para no perder mi atención en el reloj.
Abrió la puerta y me dijo: "oye linda, esto es para ti".
Era una curricula. Algo le había pasado, me había cosificado.

Analogía de un par de cabezas

Para sintetizar la historia, reduciré todo a dos cabezas.
Dos formas de pensar. Dos historias completamente inconexas: la tragedia y la comedia.

Al analizar sus dimensiones, sus rasgos, sus particularidades; me doy cuenta que cada cual lleva grabado su sonrisa o su lamento.
Cada cual con su marca.
Uno, tocado por la muerte, absorbido por la negligencia. Rodeado de experiencias con el más allá, religioso por urgencia, soldado de barro.
El otro, solar. Girasol de campo, buscador de energías y conector de buenos sentimientos.
Cada cual con su marca hecha careta. Cada cual con su careta hecha rostro.
Cada cual con sus tácticas y discursos interminables.

Cada cual aburrido de escucharse decir siempre lo mismo. Cada cual enloquecido por mis afirmaciones, extravagantes.
Cada cual sorprendido por cada locura dicha y hecha de mi persona hacia la humanidad.
Cada cual temeroso.
Olvidado en su propia cárcel.

Eran dos extraños caminando por una delgada linea que los separaba del fin de una vieja etapa.
Dos extraños que con cierta seguridad, se sentían unidos por un lobo que rondaba por la zona.
Seguros de querer matarlo, pero incapaces de ceder al poder.
Señores burgueses que olvidaron el ayer; la ingenuidad de su niñez. 
Señores importantes, que por no querer bajar de nivel, saltan oportunidades.
Señores importantes que tapados de trabajo, olvidaron el placer.

2/21/2014

Identidad perdida

Cuando tenía una relación con mis costumbres, tenía una relación conmigo misma.
Las relaciones eran las mismas. La formas de afrontar nuevos retos. La gente. Los demás.
Los valores eran los mismos o bastante parecidos. No había mixes, solo colores netos.
La creencia, un plus de algunos que me acompañaban. Los símbolos, todos los días. Siempre lo mismo. Casas, iglesias, calles de barro, de cemento, los mismos edificios.

Cuestión de una decisión. De una idea puesta en marcha.
Cuestión de días, luego meses y hasta años.
Creé una red de personas perdidas para encontrar una finalidad. Una nueva identidad. Personal.
Un perfil basado en los desencuentros, en las incomodidades, imperfecciones, complejidades, soñadores, impacientes, inconformistas y detallistas.
Exiliados del comfort, todos nos reflejábamos en el otro.
Perdidos en tierra de volcanes, ninguno sufría quemaduras profundas. Los únicos rasguños que teníamos eran producto de nuestros primeros días en esta realidad.
La red creció. La red se dispersó pero la identidad evolucionó.

Cuando tu nueva identidad choca con la vieja, nacen nuevos enigmas, nuevas necesidades.
Nace una nueva lucha para no romper con tu nueva visión, para no dejarte seducir con las ganas ajenas, de
soñadores unidimensionales.
Cuando tu nueva identidad choca con la vieja, nace una evolución de evoluciones.
Identidad sobre identidad.
Un nuevo estrato que más adelante volverás a recordar como la piel que cubre una vieja herida.

2/20/2014

Yo ya no juego más

No puedo hacer de cuenta que...
Desconozco la espera arriba de un escenario.
No se recitar. Intento, pero seamos sinceros, siempre terminan eligiendo a otro antes que a mi.
No se cómo hablarle a esta calavera.

El cansancio que traigo viene de una novedad.
A diferencia de ti, mis referencias desaparecieron hace unos años. Esto me está creando problemas.
Vamos, que no soy una niña. Las cosas las digiero de otra forma. También necesito contención.
Cuando no eres culpable del más mínimo problema, pero te adjudican uno, es algo con lo que tienes que luchar hasta sacártelo de encima.
Mírame, no tengo a nadie que pague mi caución. Solo dependo de mi.
Eso si, tengo buena conducta así que seguramente me dejen salir antes.

Aquí, mientras los días pasan, intento leer todo libro me den.
Te cuento, cuando te sacan tu libertad, te crean otra. Es cuestión de visiones.
Te cuento, aquí  donde todos somos iguales, todos somos distintos. Tal y cual lo ves por allí.

Conoces bien la diferencia entre saber que eres adoptado de chico o de grande. ¿Creo?, ¿o no?.
Vale, haz el intento.
Hazlo y aplícalo a mi historia.
Disculpa si perdí la cordura, me doparon. Me dieron miles de cosas. Nunca quise decir las cosas que dije.
Aplícalo.
Aplícalo y dime si olvidé algo en el camino. Quiero recoger cada pedazo tiré al piso.

Espero me recuerdes. El día de mi salida se acerca.
Espero encontrarte en la misma casa en donde te conocí.

2/18/2014

¡Morbo y acción!

No había roles, el era el, yo era yo. Cada cual con su estilo. Yo muy mujer, el muy hombre.
Sin querer le dio play. Bueno, en realidad no fue sin querer... lo se. Lo hizo para que me callara, para bloquearme.
Le dio play y empezó el juego. Role playing, señores.

Lo que no sabe es la experiencia que tengo en el campo. ¡Mamiiita, si supieras los años que invertí en la doble vida!.
Estoy tan anciosa que ya quiero ir a comprarme lo necesario para recitar.
¿Tu que dices?, ¿esto puede servir?. ¿Cómo prefieres que me vista?.
Démosle un toque morboso a la historia. La incapaz con el capaz.
Ahora podremos saciar nuestros sentimientos de supervivencia fruediana.
Mírame como si fuera tu madre, cuídame como si fuera ella.

_________________

Bueno, ahora me voy a trabajar. Cuando vuelva, tu ya estarás en tu casa. Me mirarás por la ventana y desearás que el tiempo se retrase. Recuerda: quieres que mis pasos sean lentos.

Incoherencia

Millones de pensamientos en un abrir y cerrar de ojos, multiplícalo por la cantidad de veces que lo hice hasta que llegaste hoy.
Súmale las decisiones y las acciones.
Réstale las ancias.
Divide los tiempos.
Súmale las ganas y multiplícalo nuevamente.

Total:
Delicadeza 0.
Resistencia 0.

Análisis del trabajo:

Dolores 1.
Mentiras 1.
Desviación 1.

Síntesis

Mal manejo en la toma de decisiones, falta de empatía, falta de inspiración.
Delicadeza 0.

2/15/2014

Las malas costumbres

No era de esperarme nada. Entre las patadas de la vida y las puñaladas de los ineptos, me había levantado de un pozo profundo.
Luego de caminar con mitad de cuerpo funcionante, llegue a lo que siempre había llamado casa.
Al abrir la puerta, caí al piso derrumbada ante mis padres. Al mirarme se mantuvieron alejados. Les daba cierto asco, lo veía en sus caras. 
Arrastrada fui hasta mi cuarto, donde en 1 hora llegue a subir a mi cama.
Dormí por una semana entera, sin pausas, sin comidas y sin higiene.
Cuando me desperté era verano. El sol me pegaba en la cara. Era hora de recuperarme y levantarme, si no quedaría frita en esa posición.
Me levante, me di una ducha, comí y me fui a caminar.
Al volver, la familia estaba reunida, comiendo con su mejor vajilla, sonrientes como duras caretas de teatro. Salude y volví a ivernar.
Esta vez iba a ser por mucho más tiempo, tanto, hasta recuperar las alas que había dejado en aquel pozo.

2/13/2014

Lucha de titanes

- Era de esperarlo Doña María, en algún momento sus dos aspirantes tenían que subir al ring para pelear por su mecenazgo.
Usted tiene la riqueza de la ciudad y la valentía que los demás abandonaron. Era de esperarse Doña María, aquí delante suyo tiene el hambre y las ganas de comer.

- (Suspiro profundo) Así es... una vez más, otra lucha de titanes.
Míra que tan desesperados están. Las gotas de sudor las veo desde que bajaron del auto para llegar aquí...
Eso si, debo destacar que el sureño está más concentrado. Le noto cierta tranquilidad encima. Creo que sus meses profundamente personales le dieron mucha fé en si mismo.
¿pero que será del otro?, hace unas semanas cuando lo veía entrenar, tenía unas tiradas perfectas, movimientos imperceptibles. Ahora lo veo un poco relajado, con la mirada dispersa. Espero le ponga ganas.

-¿Crees que será una gran pelea o que terminará en cuestión de minutos?.

-No lo se... mi cabeza dice que sí lo será. De tan solo verlos me imagino un gran espectáculo.
¡Vámos, que estos son pesos pesados!, esto nunca lo ví. Ya basta de preguntas, déjame verlos.
Tráeme algo para comer, una soda y ¡que empiece la función!.

Preguntas y respuestas 1, retractores 1

Era necesaria una pregunta para emprender un debate explícito. Porque como todos sabemos, las preguntas pueden ser unos buenos índices para tantear un tema o problema, y mejor aún, conocer una verdad.
A veces te ponen nervioso, te dejan sin habla, pero son ellas quienes dan pié a las respuestas.
Entre tantas, me pregunto si seguiría indagándote. Una y mil veces diría que si.
Con las preguntas llenaría vacíos y vaciaría agujeros. Con las preguntas me sacaría las ganas.
Pregúntame qué pienso y sabrás quien soy.
Mírame y me preguntarás qué quiero.
Mírame y me preguntarás quién soy.
Doble filo.

Hay una categoría fantasmagórica, justamente esa es la que todo el mundo usa. Hipotéticas preguntas. Preguntas nunca hechas. Respuestas imaginadas.
A esta categoría pertenecen muchos cobardes. Detractores de charlas.
Comprobado está, todos pasamos por este sendero, pero muchos, pasan y levanta una casa. Se queda a vivir por un tiempo y cuando creen necesario, se van.

Entre otras palabras (y preguntas).
Me alegra no parar de preguntar. Cada día me sorprendo de las miles de respuestas hacia una misma pregunta.
Me alegra preguntarte qué quieres.
Y a ti, me gusta preguntarte qué haces.
Porque ambos son diferentes y sus respuestas mucho más.
No se que más amo, si sus preguntas, mis preguntas o sus respuestas.
Doble filo.

A veces hay que cortarse y usar la urgencia, ahí, las preguntas desaparecen.

2/10/2014

Machete y a tierra.

Pensaba en tenerme como la fiel imagen hardcore de un Pitbull. Cogiendolo a cadena corta, bien pegado a sus piernas.
Me encanta.
Pensaba en tenerme con un labial en la cartera.
Me encanta.
Pensaba en tenerme de lencería calada una vez por mes.
Me encanta.
Pensaba en la calma de un mar recto, con pequeños movimientos. No. Soy una mar en movimiento. Con bandera roja las 24hs.
Me encanta.
Piensa que no manejo armas y mucho menos un machete.
Me encanta.
Sacarle el habla. Quitarle el aire. Solo unos minutos, le gusta caer a tierra.
Me encanta.

Separar lo bueno de lo malo. Me encanta.
Separar lo que voy a comer. Me encanta.
Preparar lo mejor para la noche.

En medio de una noche, el sol cae. Ya no te puedes esconder.
En medio de una noche, darás las respuestas que de día obviaste.
Ya deja de buscarle la quinta pata al gato.
Acepta tus pensamientos.
No escondo nada.

El aire como medio.



Sé perfectamente cuan índigo soy.
Es difícil centrarme contigo, principalmente, mucha mala onda.
Perdón, la luz me esta quemando, la ropa en mi cama me molesta, los anteojos me están cansando y al pantalón limpio lo estoy estropeando.
OK, voy a relajarme y a tirar todo para sentirme a gusto.
Ahora sí. Lo mejor de Satie (nuevamente) para calmar una noche alterada. Un día tildado. Días tildados.

A ver, ¿que tan perseverante y amable podrías ser luego de leer esto?.
Me siento Sandra Bullock en la película The Lake House. Con un hermoso delay.
Al principio todo lo raro es hermoso, queremos más y más.
Luego nos cansamos, queremos menos lo raro, más lo normal. Y al final queremos lo real.
Pero esa realidad recién salida del horno, no te quedes con la anterior, por favor.
¿Acaso no crees en que todo se puede?.
De verdad, yo estoy constantemente creando posibilidades, propuestas, ideas y encuentros. Tan mal no me va. Soy buena, pero todavía me hace falta cancha.

Acabo de dejar una realidad que tanto quería. Idealizaba.
Pero ya aprendí. Ahora solo dejo ser. Ser y analizar.

Recuerda: Me verás sentada, con la mirada perdida.
O acostada, con la mirada en el final de la habitación.
De verdad, un día te levantarás asustado, con mis ojos clavándote. Pero no. No será contigo. Será porque me fijaré en un detalle tan pequeño, para empujar mis reflexiones más profundas.
Y seguirán siendo las mismas de todos los años, que seria si... que puedo hacer... porque esto o aquello.
Seguiré el mismo patrón de sorpresas, ese patrón que solo yo conozco.
Y si, seguiré con ellas. Porque nos hacen la vida más rica, constantemente nueva.
El tiempo se pasa volando, y con el, nosotros.
Sorpresas. La manera más linda de levitar.

Sueño.
Hasta ahora con ojos abiertos. El insomnio me esta matando.
No tengo pastillas, no tengo mensajes y tampoco tengo imágenes.
Como.
Lo que hay, aire.
Vivo.
Lo poco que tengo. La felicidad que me resta.
Callo.
Mi tesoro más grande.
Tu no sabes, pero estoy a punto de abrir lo que tanto soñé.
No me preguntes por que. Casi no lo se.
Pero lo que siento al recordarlo cada mañana, me pone contenta.
Callo.
Porque esta vez quiero que todo sea perfecto.
Que nadie me borre la más mínima facción.
Quiero reír, hacer reír y que me hagan reír.
Esta vez estoy más fuerte.
Esta vez voy crecida y con ganas de crecer mucho más.
Porque yo no tengo edad, tengo anillos.

2/09/2014

Más de media hora es dolor

Qué más podía decirle, todo lo había escuchado.
Pero eso es lo que él creía, ¿o lo que él quería?
Yo tenía algo que nadie más le había dado.
En este espacio, tan pequeño y profundo, conservaba los años restantes de un amor humano. Uno que poco tiempo atrás, se había desvanecido por la enfermedad de uno.

Tengo todo bastante sintético.
Y además, tengo las palabras más resonantes, aquellas que tu no te atreves a usar, sino de manera salvaje. Escondidas en la más lúgubre poesía de día de muertos.

Le decía: es fácil analizarme. Es fácil entender que no soy figurita repetida, pero sí una difícil.
No es por creerme, pero ¿cuántas personas tienen 4 dedos en cada mano?.
Yo soy una de esas que decidió sacarse dos dedos para recordar lo más importante en este mundo.
No quiero de más. Quiero lo justo y necesario. Quiero lo que pocos saben dar, o mejor dicho, lo que pocos supieron darme. Y déjame decirte que ese alguien fue solo uno. Uno que con el tiempo cayó en la burda realidad. Esa que tu también odias, esa que optaron antes que a ti.

Déjame decirte:
Hoy mis días son diferentes. Los extremos son mis compañeros.
Feliz cuando apareces, triste cuando desapareces.
Y es que mi estado está relacionado con la niñez. Impaciente y delicada.
Cada palabra que me dices, repercutirá en mis siguientes años.
Con estos 4 años, todo lo absorbo.
No puedo razonar. Me supera.
Entiéndeme.
Me queda poco. Cuando inicie a ser como tu, todo se volverá más fácil. Pero por ahora, todo lo absorbo.

¿Averiguaste en qué te miento?, ¿averiguaste cuál es la verdad?.
Lo sabes muy bien, solo te queda comprobarlo.


2/06/2014

Despierta y en el sur

Estábamos en el apartamento, apenas habías dejado tus cosas. Maletas por aquí, maletas por allá.
Estabas cansado pero no tanto. La felicidad y las ganas de ver cosas nuevas eran más grande que el jet lag que traías.
Estaba decidida, iba a tratarte como un rey.
Fui por unos vasos de agua y te di uno. No podía tomar sin antes mirarte aún más, y sin sonreírte. Me ponías de buen humor.
Nada se comparaba a aquellas ganas de abrazarte. Buscaba la forma de no caerte mal, de no exagerar. Quería la ocasión perfecta, aunque ya estábamos en ella.
No paso ni un minuto. Retrocedí unos pasos para sentarme sobre una mesa, y con aire distendido, hablaba como si mucho no me importaras. La onda era actuar porque era difícil controlarme.
Te acercaste para decirme algo y ahí mis ojos cedieron. Brillaron un poco más y te diste cuenta.
Fue solo un paso más. Un pié de distancia.
Un pié y una boca.
No se qué mierda dijiste, ya no me importaba nada. Esa sonrisa me puso el mundo en mute.
Te acerqué y lo hice.
Me encanto y más que nada porque quede un poco más alta que tu.
Me encantaba verte más alto que yo. Pero en ese momento, quería cambiar los roles. Esta vez, te veía desde arriba. La sonrisa perfecta.
Después de besarte el sonido se encendió. Te volví a escuchar.
Te escuche y todo completé.


2/05/2014

Alguien más.


En las dudas era fácil encontrar lugar. Se sentaba y veía los demás pasar.
Con ojos misteriosos, de un lejano oeste de película, ahuyentaba cada persona se acercara a una foto de ella. Eran solo posters por las calles. Eran frases y propaganda militante.
Para él, todos la querían. Todos querían tener lo mejor. Era una lucha de buítres. De seres socialmente aceptados, de hombres con doble cara.
Pero igual, él no quería apresurarse.

Yo lo veía desde mi ventana. Seguía cada movimiento hiciera. Seguía cada gesto involucrara con sus ojos.
Sus expresiones lo delataban.
Si bien se movía lo menos posible, si bien no levantaba sospechas, si bien no hablaba con nadie. Solo yo, desde lo más alto de esta torre, podía verlo.
Tenía el zoom preparado. Siempre en la mira. Era algo bastante raro, a veces me sentía culpable; pero era mi trabajo.

Cada día, cuando bajaba de planta, abría su cara. Sus ojos pasaban a tener una abertura normal.
Estaba en su realidad. La de todos los días. En la que aceptaba sin dudar.
Caminaba por su trabajo con una taza de café en mano. Saludaba a sus compañeros y se sentaba en su pc.
Trabajaba y en el mientras la buscaba.
Sus días eran arriba y abajo. Arriba para dudar, abajo para relajar. Era una relación inseparable.
No se había dado cuenta que sus años no le habían demostrado nada.
La edad se había vuelto tabú. Cuando creía conocer el misterio, conoció lo contrario.
Se estaba volviendo loco. Su mente le jugaba sucio. Era la calma de unos meses independientes, libres de utopías y concentrados en libros de antaño.
Era hoy, cuando todo se tornaba diferente. Era ella, quien lo había enloquecido.
Ella.
Ella, quien nada había inventado. Solo hablaba de su vida y sus amigos.
Para él era ella. La que algo le escondía, la que un arma traía.

Él no podía ver más allá de su vestido blanco.
Superaba las rodillas, usaba zapatillas y pelo corto.
De unos 15 años promedio. La dulzura y el erotismo eran compañeros de descripciones.
Él no quería ver.
Mordía sus labios para no caer.

Esa tarde cuando terminó de trabajar, subió como de costumbre. Planta superior.
Se quedó unos minutos y bajó.
Devuelta en su realidad, cogió sus cosas y se fue a la plaza más cercana.
Dio unas vueltas con el saco en mano. Paró, se quito sus zapatos y al recoger su maletín, una puntada rajó su pecho.
Ella estaba delante suyo.
Cayo sentado.
Ella se le acercó, le dió su mano. Lo levantó. Y al verse de pié se miró el cuerpo entero.
Medía lo mismo que ella. Sus ropas le colgaban. Había perdido su edad.
Ahora tenía 15.

No dormía.

La noche no era noche, pero el día era día.
Pasadas las 4, ya no recordaba cuántos segundos tenía un minuto.
Solo pensaba en los números que pasaban mientras leía su nombre. Llena de memorias, sus palabras la empujaban. Querían que escribiera. Nada la dejaba en paz.

Mil canciones había consumido. Estaba decidida, caminaba por el borde de una ventana. Él cursor ya era el precursor de cualquier idea. El estaba de su lado. Manejado por las mejores ideas. Ella no, ella no caería. Ella lucharía contra toda facilidad.
Una vez, había accedido. Aquella vez había sido única. Había superado dos mundos, había llegado a un tercero. Solo una vez, pero había retrocedido.
El pueblo milenario la conocía muy bien. Era ella de la que muchos hablaban. Era ella la que había derrotado el dragón de las auroras.
Ni una espada había utilizado. Se dice que sus manos eran mágia. Desaparecían cuando pensaba.
No había ayudas. Era su cabeza la que luchaba.
Decían que venía de una familia rudimentaria. Que la habían alimentado de mentiras y frutas del Edén.
Dicen que cuando había pasado los dos mundos había esperado a una persona paralela, a una persona que había buscado en los mundos anteriores. Dicen que se quedo esperando por unos meses. Que muchos se le acercaron para ver si respiraba. Era de no creer.
Un día se levantó, imaginó el pasado con las decisiones inversas y se dio cuenta de la catástrofe que había pasado en aquel mundo. Su elección había salvado la vida de muchos.

La noche la sacudía. La noche le traía un dragón nuevo. Uno nuevo y consigo uno viejo.
Pasadas las 5 ya veía un grupo volar. Eran más. Los dragones sobrevolaban su cuerpo.
Parada en la punta de un acantilado, saltó. Rompió toda nube levitaba sobre el mar. Rompió toda brisa que acariciaba. Rompió el mar y al romper el mar rompió el tercer mundo. Nunca lo había dejado.

Mirando el cielo.

Me era imposible no pensar en que se había asustado, sus amigos lo habían atacado.
Entre su desasosiego y el miedo, se había escondido bajo el primer sabino que encontró. Estaba casi llorando. De lejos podía verlo, secaba unas lagrimas y cerraba sus puños para gritar lo que no podía decir.
Estaba en shock.
El sol seguía y las nubes le pasaban.
Me acerqué para verlo más de cerca, pero como vio mi cara, se volteó. En esos pocos segundos pude ver lo que traía en su mente. Estaba desilusionado consigo mismo. Había perdido un pedazo de sí.
Me aleje. Me senté en un banco que me dejaba de espaldas a el. Cerré mis ojos fuertemente y le dediqué unas palabras.
Cuando me gire para ver si seguía, allí estaba, mirando el cielo. Le sonreí y voltió su cara. No quería tener contacto alguno.
Me levanté y me fui. Mi caminata era larga, tanto que todavía me faltaban unos cuantos kilómetros.
Al cruzar la calle de la plaza que dejaba, un perro me siguió. Lo acaricio y le doy una galleta que tenía conmigo. La agarra y se va.
Camino, me volteo una vez más y los veo juntos. Estaban compartiendo la galleta. Le sonrío. Me mira y baja su mirada. Estaba avergonzado.
 Me fui, camine hasta llegar a destino. Ya estaba en el lugar de todos los días.
Me ducho, me cambio, como, me recuesto y le dedico unas palabras.
Escucho un ruido, era la ventana que se había cerrado de golpe. Voy a cerrarla y veo la luna llegar. El cielo estaba azul, el mismo azul que había compuesto el celeste del día. Y las nubes, las nubes de la tarde habían evolucionado. Me acorde de el. Le dedique mi última sonrisa del día y me fui a dormir.


2/03/2014

Puntuaciones.

Debo agradecer. Sacar todos mis pensamientos. Llorar y sonreír.
Debo agradecerte porque hoy estas aquí. No me importa que me atemorices con pensamientos de un futuro desgarrador, yo estoy aquí, a tu lado. Mirándote fijamente, diciéndote: "sigue pensándolo, no me importa".
Dentro de mi dolorosa realidad, tengo destellos de sueños invencibles. Juntos hacen mis ganas de vivir. De idear, de programar.
En cada crisis, en cada huida también está mi vivir; síndrome del primogénito.
Quisiera preguntarte si eres el más chico, el más grande o el mediano, pero ahora, estas horas te resbalan. Para mí es importante cada palabra dicha después de las 00 de cada día.
Ponme puntuaciones de las que me sectorízan y organizan. Ponme puntuaciones de las que me incomunican.
Creo nunca poder entender los tiempos de nuevas interacciones. Doy mucho en poco tiempo y doy tiempo para dar mucho.
Yo me idealizo. Me veo en un pasado futurístico. Con un vinilo en mano; es Satie.
Lo traje porque me transforma. Quiero transformarte, al menos por unas horas. Tranquilo, sería una transformación pasiva, de esas que no te hacen ver diferente.
¿Ves esta cinta?, no la tocarás hasta que yo te la enseñe. Tengo un juego de texturas que quiero conozcas, a veces se mezclan con sabores autóctonos de cada uno.
Cuando lo entiendas todo cobrará sentido. Tu latir disminuirá. Bajará hasta escuchar el sonido del vacío que contrasta con mi querer.

Für the nuevo

Quiero, tendría que ser el título de mi nueva etapa.
Quiero, tendría que tener descripciones de tu persona. Tendría que tener cada oscuridad detallada, para que en mis palabras te sientas cómodo.
Podría diseñarte una casa con grandes habitaciones. Una de ellas, la nuestra, sería semi-oscura.
Sería solo para aquellos días de penumbras, de soledad y de deseos exóticos que solo nosotros seríamos capaces de comprender. Semi-oscura, porque no quiero mal acostumbrarte.
En los negros te sientes bien, pero en los blancos te sentirás mejor. Tu lo sabes. Lo blanco lo conoces. De lejos, pero lo conoces. También pasaste por allí.
Tus órganos fueron pintados y algunos secuestrados. No me importa, los míos te puedo dar. No muchos lo saben, pero varias veces me robaron. Tantas fueron las veces que pasé por quirófanos, que me reclutaron para vivir con poco. Y lo poco que me queda, lo puedo compartir. Es por eso que te espero.
Una taza de té en la mesa, dos tostadas y una mirada. Yo te invito.
Desconfía sin temor. Esta realidad te es tan ajena como a mi, tu sabor a maíz.
Vamos, toma tu té, mírame y sígueme.