6/07/2009

De la guarda.

Entre penas y deseos mi pecho se había llenado y casi no había lugar para el aire. Inspiraba hasta cierto punto porque sino me sentía exhausta y con un nudo en la garganta. Encima sentía un poco de verguenza. Tube que agacharme y abrazarme conmigo misma como para camuflarme entre la gente de mi alrededor.
Derrepente me dieron un golpecito como diciendo: - Hey, que haces allí?.
No era un desconocido. Pero estaba tán axtraida de la realidad que me mantuve intimidada hasta que se agacho y me pregunto porqué estaba así.
Tenía mis manos tapando mis orejas. Me corrió una y sugerió que le contase el porqué de estar así. Lo miré a los ojos en una o dos veces para corroborar si su interés era natural. Volví mis ojos al piso y comenzé a hablar... me acariciaba entre palabras y cada vez me sentía mucho mejor... Por más cosas dificiles de entender que yo le dijese, cosas sin sentido, incorrectas o tan solo finitas el me escuchaba. Blackoff...

Gracias.
Entre confusiones, oscuridades y susto, donde no cabía ni un tercio de sonrisa creaste una. Maravillosa creación.

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